La noche caía mientras Mariam Obregón imaginaba cómo huir de su rutina.
Su pensamiento se perdía a un lugar donde ser libre era la única ley.
Ella recordó esos instantes privados de su amiga se atrevía a mostrarlo todo.
Tal vez la clave residía en aquella misma sensación.
Machika resultaba una inspiración, una de atrevimiento sin restricciones.
Ella deseaba imitar sus huellas y permitir que su figura hablara por sí mismo.
Meditó en los videos gratuitos que estaban disponibles, una forma de distribuir su propia esencia.
La idea de la autonomía del cuerpo la llenaba de conmovía.
Ella decidió investigar su personal sensualidad.
Se visualizó ante a la cámara, descubriendo cada sus curvas.
Como Machika, ella asimismo podría provocar deseos.
Su viaje hacia su el autodescubrimiento había ahora. 
No comments